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Del campo a las vitrinas de Dinópolis

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Los nuevos hallazgos de icnitas en Teruel se muestran ya al público en el Museo Paleontológico

Los dinosaurios pisaban fuerte y su impronta ha quedado repartida por toda la provincia en forma de icnitas, huellas grabadas en las rocas que atestiguan el paso de estos gigantes. El Museo Pa- leontológico de Dinópolis ha ido incorporado a sus vitrinas algunos de estos restos, que permiten al visitante descubrir un patrimonio que para verlo in situ hay que acudir al campo. Algunos de los más recientes hallazgos de icnitas hechos por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel, y publicados en los últimos años en distintas revistas científicas, pueden verse desde esta temporada en las instalaciones del parque paleontológico.

La incorporación de diferentes icnitas al Museo de Dinópolis pone de relieve, además, el incremento que se está produciendo de este registro fósil en la provincia. El paleontólogo de la Fundación Dinópolis Alberto Cobos comenta a este respecto que si en 2005 solo se conocían en Aragón 15 yacimientos de icnitas, de los cuales 13 estaban en Teruel, ese número se ha triplicado desde entonces en la provincia turolense, ya que esa cifra se ha incrementado hoy a más de una treintena tras los últimos hallazgos.

Una huella cuyo género ha sido descrito por primera vez en Teruel, Deltapodus, se exhibe desde este año junto a las vitrinas que albergan los importantes fósiles de Dacentrurus excavados en distintos yacimientos turolenses. El registro mundial de estos  dinosaurios con placas no es muy amplio, pero en Teruel se están realizando importantes hallazgos, lo que ha permitido también definir un género de icnita, algo poco común, que era la huella que dejaban estos animales.

Lo que se exhibe en Dinópolis es una réplica, ya que el afloramiento al que pertenece, El Castellar, en la localidad del mismo nombre, es muy extenso y lo que han hecho los paleontólogos es hacer copias de las pisadas más importantes que han servido para definir este nuevo tipo de huella, y que en paleontología se conoce como holotipo.

Fuente: Diario de Teruel