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En la comarca de Matarraña, la comarca de Gúdar-Javalambre en el Valle Alto o en el Maestrazgo, se encuentran algunas de las localidades más impresionantes de la provincia.

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El buen tiempo está a la vuelta de la esquina y ya hay quien está buscando lugares por España para disfrutar de alguna que otra escapada y desconectar de la rutina. La mayoría de las veces, los turistas nacionales eligen destinos rurales y en esta ocasión, desde Civitatis, se han centrado en la provincia de Teruel para elegir cuáles son sus 10 mejores pueblos. Son los siguientes:

Valderrobres

En el corazón de la comarca de Matarraña y a tan solo una hora y media de Zaragoza, se encuentra Valderrobres. Es uno de los pueblos más bonitos de Teruel ya que cuenta con un patrimonio arquitectónico, histórico y patrimonial de lo más espectacular. Sus calles te trasladan de inmediato a la época medieval, época de la que datan su puente de piedra, el castillo-palacio o la iglesia de Santa María la Mayor.

Albarracín

Esta localidad de Teruel fue propuesta para para ser declarado Patrimonio de la Humanidad gracias a sus estrechas callejuelas, construcciones de estilo mudéjar, torres medievales o sus casas colgantes… Pero además de todo esto, llama la atención su ubicación sobre la ladera de una montaña en la Sierra de Albarracín y rodeada por el río Guadalaviar. Por todo ello, Albarracín fue declarada Bien de Interés Cultural en el año 1985.

Calaceite

También en la comarca de Matarraña y a poco más de 500 metros de altitud sobre el nivel del mar, se encuentra Calaceite. Su patrimonio arquitectónico de lo más rico y variado. En él encontramos la iglesia de la Asunción, la Capilla de San Roque, la Torre de Calaceite, el edificio del Ayuntamiento o la Plaza de España, entre otros monumentos. Además, su casco antiguo fue declarado desde 1973 Conjunto de Interés Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural.

La Fresneda

Sus calles entrañables, sus paisajes infinitos, su historia y cultura hacen que La Fresneda se encuentre dentro de los mejores pueblos de Teruel. Este pueblo conserva una de las plazas mayores más atractivas de la provincia. Es un municipio perfecto para callejear por su entramado medieval, repleto de soportales y casas de piedra.

Beceite

Con un paraje natural único que rodea la población y con un casco urbano de gran belleza, Beceite se cuela en la lista de los pueblos más bonitos de Teruel gracias, entre otras cosas, a la iglesia de San Bartolomé, el puente sobre el río Matarraña, la ermita de Santa Ana, el Palau, la antigua cárcel, los torreones defensivos y los Fuertes de Cabrera.

Linares de Mora

Está situado en la comarca de Gúdar-Javalambre en el Valle Alto, a orillas del río homónimo. Su ubicación a poco más de 1.300 metros de altitud le otorga una belleza singular. Fue declarado Bien de Interés Cultural y en él podemos encontrar los vestigios de un imponente castillo, que son una auténtica obra maestra del barroco turolense. Además, cuenta con otras importantes construcciones en su casco histórico, como la iglesia de la Inmaculada, el antiguo hospital y la ermita de Santa Lucía

 

Puertomingalvo

En la misma comarca de Gújar-Javalambre, se sitúa Puertomingalvo, un atractivo pueblo a más de 1.400 metros de altitud, formando parte del Parque Cultural del Maestrazgo. Esta localidad presume de un casco antiguo con calles estrechas y laberínticas repletas de arquitectura popular. Además, cuenta con edificios monumentales como el Ayuntamiento, la Casa Lloveros, la Casa Alta, el Hospital de Santa María de Gracia, o la iglesia de San Blas.

Alcañiz

Capital del Bajo Aragón, Alcañiz se postula como uno de los pueblos más bonitos de Teruel gracias a su rico pasado histórico y su ingente legado documental y artístico. El castillo de los Calatravos, la Plaza de España, donde se erigen la Lonja gótica y la Casa Consistorial o la excolegiata de Santa María la Mayor son algunos de sus grandes atractivos.

Cantavieja

Está situado en el Maestrazgo sobre un peñón calizo a 1.300 metros de altitud que ha marcado el devenir de su historia. Al deambular por las calles de su trazado medieval hasta la plaza Porticada, podremos intuir el reflejo del pasado de Cantavieja. En esta explanada, se encuentra la iglesia de la Asunción, visita obligada en la localidad, al igual que la Torre de la iglesia, el Ayuntamiento o el Castillo. Y lo más importante, está incluido dentro del Camino del Cid.

Rubielos de Mora

También incluido en el Camino del Cid, Rubielos de Mora se abre como un gran mirador sobre una planicie a casi 1.000 metros de altura. Es conocido como el Pórtico de Aragón y en su casco histórico, declarado Conjunto Histórico Artístico, destacan las casas solariegas y los pequeños palacios de nobles, así como la excolegiata de Santa María la Mayor o su Casa Consistorial. Este municipio cuenta con varias ermitas del siglo XV, los conventos de Agustinas y el de las Carmelitas Descalzas y un bello claustro.